miércoles, 27 de marzo de 2013

Alta y delgada, joven y guapa.

Hola a todos.

Esta semana he visitado a mi adorado cirujano plástico y a las doctoras de la Unidad de Patología de Mama.

Y yo he tenido un montón de visitas que me han visitado. Todas encantadoras, reconfortantes, deseadas y disfrutadas. Bueno, las visitas y sus presentes, que si trufas y bilbainitos, que si brownies de chocolate recién hechos, que si bizcocho de naranja y caldo casero (de dos autoras diferentes)... Me temo que eso de que tenía poca tripa están intentando arreglarlo a marchas forzadas. No sé si se arreglará, pero si se que estoy desayunando, merendando y dándome caprichos a cuerpo de reina. Gracias, gracias, gracias.... Eso, sin mencionar el vermouth que me supo a gloria el otro día.

Ya doy paseos cortos, he aprovechado cada vez que ha salido el sol durante el fin de semana. Se agradece disfrutar de la luz y de la vida.

A lo que vamos, las visitas de mis médicos. Antonio (alias Mr. Whooper, el niño de la hamburguesa, el super-dios y según mi cirujana "el hombre más buscado del hospital") me dijo que todo va muy bien. Le comenté que al enchufarme me había dejado un cable suelto que chisporroteaba... intentaba explicarle un punto que siempre me duele bastante y con las últimas lluvias me daba buenos pinchazos. Eso si, cuando me pasó eso con la pierna me fui a urgencias la primera vez porque el dolor es intenso... esta vez -creo que también pasa con los hijos- me tomé un ibuprofeno a ver si remitía el dolor, como era así pensé "cosa del tiempo". Si el dolor arreciaba, Nolotil. Funcionaba. Nada de lo que preocuparse realmente. Pero es que duele como... de hueso.

Y si señores, la experiencia es un grado, resulta que me han rebajado una costilla un par de centímetros para sacar por ahí un "vaya-usted-a-saber-el-nombre-técnico". Así que hay hueso y cartílago tocado... si ya decía yo.

Resumen de la visita: voy estupendamente. Nada de lo que preocuparse. Me tira mucho la piel y sigo encorvada porque soy una mujer "magra, con poca barriga, muy bien cuidada" (¡qué cosas más bonicas me dices, galán! le solté y él se rió) y les costó bastante cerrarme. Me temo que lo de ser alta y delgada como mi madré, tralará, tralará... tiene sus inconvenientes alguna vez.

También me quitaron los puntos. Y menos mal que se vino Pedro que se los conoce todos y cada uno a fuerza de cuidarles porque la enfermera se dejaba uno (en la axila, bien escondido, eso si).

Y por último... me ha dado permiso para viajar. A Paradores, me ha dicho. Bueno, yo aspiro a algo más modesto. Aún lo estoy decidiendo, pero tal vez vaya alguno de estos días de Semana Santa - ¡¡¡cinco días seguidos sin médicos!!!! - a León, que hace mucho que no disfruto de mis sobris.

Ayer, martes 26, tuve consulta con la doctora de la UPM. Después de dos horas de espera (habían citado por teléfono a la gente y más de uno estábamos a la misma hora, todo un ejemplo de desorganización) me empieza a leer los resultados.

Que el tumor tenía cuatro centímetros, que sólo uno de los diez ganglios que me quitaron estaba infectado... que estoy al límite para que me den radioterapia o no.

Que los resultados del análisis inmunohistoquímico me son muy favorables. Pero que soy joven (y guapa, añado yo para mis adentros, dado que mi abuela no ha venido) y eso me pone en el límite de darme quimio.

Que bueno, que sería una pena no darme quimio para rematar la faena (os podéis imaginar hasta dónde tenía yo abiertos los ojos) pero que vaya, que en definitiva, que pida hora con el oncólogo que él me dirá qué van a hacer.

Resumen de la visita: cuatro horas para leerme los resultados -que por otra parte ya sabía-  y dejarme con una sensación de indefinición total.

Tengo hora con el oncólogo el lunes a las nueve. Toca esperar hasta entonces.

La verdad es que despues de esa consulta, lo único que pensaba era "OTRO AÑITO EN EL INFIERNO" (se nota que soy del Atleti, eh? Espero no parecerme al Mono Burgos, jajaja). No me preocupaban ni los efectos secundarios, ni la pesadez del tratamiento... simplemente se me desparramó un año entero otra vez sin poder hacer vida normal, limitada por mis problemas físicos, encima del año anterior que he pasado con la pierna y durante un rato fue una carga difícil de llevar.

Afortunadamente, lloré un rato, me quejé amargamente y por la noche ya estaba como nueva. No hay nada que unas lágrimas a tiempo no solucionen. Una vez reseteada, ya puedo seguir con la sonrisa puesta (lo se, lo se, me favorece un montón... gracias, gracias, jajajaja), la cabeza alta y los ánimos en la cabeza y en el corazón.

Resumen: que soy alta y delgada, joven y guapa y afortunada por teneros a todos a mi alrededor enviándome cariño y fuerza.


¡OJ KIERO!









sábado, 23 de marzo de 2013

Unos momentos de felicidad

Hola a todos.

Empiezan las vacaciones de Semana Santa y casi todos tenéis vuestros planes.

Los míos son simples. El lunes me iré a revisión con el cirujano plástico. Espero que todo siga yendo bien. Aunque la faja y yo ya no somos tan amigas (después de dos semanas la convivencia empieza a resentirse y más si sabes que estás condenada a entenderte otros dos meses y medio). Con el cambio de tiempo -al igual que pasa con la pierna- hay más dolor. Lo bueno es que ya aprendí que no hay que ir a urgencias, sólo tomarselo con calma y con un par de ibuprofenos.

Le preguntaré si me deja viajar. Si me deja, tal vez intente ir a casa, tengo ganas de ver a mis sobrinas y de estar unos días en familia. Ya veremos.

El martes es el gran día. Tan grande que ni quiero pensar en él. Ya sabéis, estoy en plan de "Ni lo se, ni me importa". Es la cita con las cirujanas donde me darán los resultados que anatomía patológica ha obtenido del tumor y de los ganglios. Y ahí, se determinará el tratamiento. Parece, según me dijeron, que también me derivarán al oncólogo. Uno más, para la llista....

A ratos me pongo nerviosa pensándolo, pero no tengo ninguna intención de agobiarme en exceso, adelantar acontecimientos -sobre todo, negativos- no aporta nada y resta energía.

Así que, para relajarnos, vosotros y yo, voy a compartir un vídeo que me ha enviado la madre de mi amiga Warhol. La misma con la que hablé por teléfono un día y me dijo "qué bien, en vez de tener voz de haber salido del quirófano, tienes la voz emocionada de salir de bucear". Me reí (en la medida de mis posibilidades, que actualmente son limitadas) porque me pareció gracioso y a la vez muy gráfico.

El vídeo me ha hecho volver bajo el mar y me ha sentado de maravilla.¿Me acompañais?

¡Felices vacaciones a todos! 






jueves, 21 de marzo de 2013

Los ganglios... prevención y ¡buenas noticias!

Hola a todos.

Hoy tocaba fisio. Yo creía que iba a ver qué tal se me daba la movilidad del brazo. Iba toda orgullosa de mi porque me toco el dedo anular de una mano con el de la otra por la espalda.

Pero no.

Era una clase para prevenir el  LINFEDEMA.

Que es ni más ni menos la inflamación del brazo debido a que los ganglios linfáticos son los que se encargan de arrastrar las sustancias de desecho del brazo. Como dice Violeta, la profe, el camión de la basura se lleva las bolsas de "a diario", si tenemos que tirar un sofá esperamos al camión especializado. Los ganglios son los especializados y son los que se llevan restos de virus, infecciones, etc.

Nos han enseñado unos ejercicios de gimnasia -que son para toda la vida-. Yo creía que tenía bien la movilidad pero como no sabía todos los ejercicios que hay que hacer, aún me falta. Me han puesto deberes. La semana después de Semana Santa tengo que pasar el examen y pobre de mi como no tenga la movilidad casi completa.... glups.

Además nos han dado clases de "cuidado del brazo". Nada de pinchazos, quemaduras, heridas, compresión, calor extremo, sol directo.... bueno, habrá que aprender a vivir con ello. 

Bueno, con casi todo.... nada de spa, sauna, balneario.... ay, madre, qué disgusto, disgustazo! Menos mal que fui justo la semana anterior a la operación y lo disfruté enormemente. El gran recuerdo que tengo me tendrá que servir durante una larga temporada.

Ha sido muy interesante y sobre todo, desmitificador. Mi compañera de habitación María (nos hemos encontrado allí) además diciéndome por lo bajini "bah, no te preocupes mucho, yo no he hecho caso de la mitad de las recomendaciones, he ido a balnearios, he hecho de todo y no se me ha hinchado el brazo ni me ha pasado nada..."  Asi que seré precavida pero sin rayaduras.... con lo aficionada que soy yo al tema!

Después de terminar con Violeta, bueno, ella conmigo (bronca incluida, que tengo que andar más, que tengo que hacer más ejercicio, que bla, bla y requetebla) me he bajado a ver si veía a Jesús.

Me le he encontrado de cara según llegaba y ....

Me ha dicho que de todos los ganglios que me han quitado sólo el que dió un poco positivo está infectado! ¡Los demás estában limpios! ¡Eso es una gran, gran, gran noticia!  Cabe incluso la posibilidad de que se deba a un "reflejo", es decir, que las células tumorales estuviesen allí arrastradas por los ganglios y no fuesen células del ganglio en si.

También me ha dicho que los primeros días es normal estar taaaaaaaan cansada como estoy y que tendré el sueño muy cambiado.

Aunque creo que me voy "acomodando". Hoy no he oído la alarma del despertador de Pedro a la tercera. En cuanto deje de oirla, significa que he vuelto a la normalidad.... así que no me espereis despierta antes de las diez, jajaja.


Para terminar, y dado que alguien se ha encargado de recordarnos que hoy es el día de la poesía, aquí os dejo un poema de Benedetti que con sus sencillas palabras, sabe expresar maravillosamente los sentimientos.





Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.







¡El blog ha vuelto!

¡Ay, qué alegría!

Os pongo a continuación la entrada que escribí ayer y luego pongo nueva entrada.

Ya veis que he aprendido la lección de guardar todo lo que se escribe.... en cuanto termine me voy a poner a hacer copia de seguridad de todo, todito, todo...

Y ya que el nuevo diseño ha tenido tanto éxito, aqui se queda.



Hola a todos.

Ya sabeis que el blog anterior ha desaparecido. Si, si, ya se que me estaba quedando muy bonito. Pero.... 
Al principio me he disgustado muchísimo. Porque además tengo un día "montaña rusa", tan pronto me pasa algo bueno, como algo malo, tan pronto estoy bien, como mal. Al menos, luce el sol.

Después me he puesto a pensar. Es sólo un blog. No merece la pena disgustarse tanto. ¿Para qué lo había creado? Para seguir en contacto con mis amigos y contarles mi estado, mis avances... Y eso, todo lo que ha pasado, ya lo saben.

¿Qué pasa si creo uno nuevo? .... Nada, seguiremos adelante, en plan "decíamos ayer....". 

 Bueno, eso y que tengo la oportunidad de rehacer el diseño.

Al final me lo he tomado como una lección para aprender a valorar lo realmente importante. 

Así que aquí sigo. Emergiendo de mis cenizas y rearmándome de fuerza y serenidad.

Ahora estoy bien y además hoy empieza la primavera. Bonita metáfora.

Seguimos adelante.

 ¡OJ KIERO!

P.D. Si alguien protesta por el fondo, que sepa que es que .... es primavera!
P.D.2. Y además he aprendido la lección. Hay que hacer copia de lo que se escribe!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Crónica del Hospital - IV

Dia  8. 

Mejorando. Y mucho.

Hoy va a ser un gran día, os aviso, aunque aún no lo sepa.

Begoña se cruza todo Madrid para traerme una faja que sea más de mi talla y me oprima menos, lo hará tan bien que llega diez minutos antes de que pasen los médicos. Me la cambian. El alivio es inmediato. Además pasan, Violeta y Elena, las fisios y me enseñan "a respirar". Inflo el abdomen lo más posible, dejo la respiración irregular y superficial que tenía y empiezo a llenarme más de aire. Muuuucho mejor!

Llega mi padre desde León. Le ha traído mi hermano. Sus primeras palabras al verme son: "no estás tan mal como yo pensaba". "Ya te dije que estaba estupendamente, papi, que no tenías por qué preocuparte" .... veo cómo el alivio le llena por completo y yo me siento mucho mejor. Me entero de que mi hermana le ha contado todo y aunque yo quería ocultarle la verdad, sinceramente es un alivio enorme. Y tenerle allí, una alegría.

El día transcurre lentamente, pero como respiro mejor, voy acomodándome a eso de no moverme durante varios días. Siento (no, mejor se, lo se seguro) que puedo conseguirlo y eso me llena de tranquilidad.

Mi padre y mi hermana se van, Pedro se queda a dormir en ese incómodo sillón en el que va a pasar varias noches.

Todo va bien.


Dia 9.

Tos.

Supongo que técnicamente ya es el día 9 cuando a la una de la mañana me entra un violento ataque de tos. Duele, duele el abdomen mucho, me cuesta respirar, siento que me asfixio, pero además no debo moverme. Bebo agua y poco a poco se me va pasando. Olga, la cuidadora de María, mi compañera de cuarto, intenta ayudar. Se queda cuidándome mientras Pedro va a buscar algo, lo que sea, para la tos. No hay nada, que beba agua, es la respuesta de las enfermeras. Es un hospital. Si el médico no dice que me den algo, no hay nada que hacer.

Creo que entre la faringitis de la semana anterior a la operación y la intubación de doce horas en el quirófano, mi garganta tiene heriditas que cuando se secan (al dormir boca arriba y con la boca abierta) hacen que tosa como si quisiera darme la vuelta.

Durante esa noche, cada vez que me duerma, me despertaré tosiendo. A las cuatro desisto y me quedo despierta.

Aún no lo se, pero ese ha sido el peor momento del post-operatorio.


martes, 19 de marzo de 2013

Noticias fresquitas de hoy.

Hola a todos.

Hoy hace una semana justa que salí del hospital.

Desde entonces he ido mejorando mucho. Aún no puedo salir a pasear porque me canso. Sigo teniendo que andar encogida para no forzar el abdomen y eso tira mucho de la espalda. Duermo a ratos, pero mi cuerpo ya me está educando y me he dado cuenta de que a las nueve y  media de la noche (hora de los Lunnis) echa el cierre. Así que anoche me fui a dormir a las diez  y fue una idea muy acertada.

Como es lógico tengo molestias, pero son tan pocas que ni siquiera tomo analgésicos de forma continuada.

El viernes me fui a la primera cura con los médicos y hoy a la segunda.

Tengo unas cuantas cicatrices nuevas que hay que cuidar, lavar, desinfectar, etc. Afortunadamente a Pedro le llegó a tiempo el título de "master en cuidado de cicatrices" que consiguió cuidando la de la pierna, así que no puedo estar en mejores manos.

Aparte de las cicatrices, que no me preocupan nada de nada,  tengo gran parte del cuerpo insensibilizado (no, el corazón sigue igual que siempre, no hay cuidado) y el ombligo ha sido desplazado de sitio, así que las sensaciones -y la falta de ellas- son complicadas de asumir.
Y además, un añadido con el que nadie contaba. Tengo la mitad del muslo izquierdo insensiblizado y con dolor... resulta que el bisturí eléctrico utilizado en el abdomen hacía contacto con la placa de titanio que tengo en la tibia. Resultado, una temporada de acorchamiento que esperemos vaya pasando.

Estos días he andado con una pequeña mosca tras la oreja, había una zona del abdomen que me dolía bastante y pensé -poniéndome en lo peor, ya sabéis qué es eso, jajaja- que podría ser el inicio de una hernia abdominal producida por los violentos ataques de tos del viernes en el hospital.

El cirujano me ha tranquilizado. Lo más probable es que haya saltado un punto interno que tengo por la zona. Por lo visto tuvieron que tocar un poco un músculo y luego lo "cosieron". Pero que ni me preocupe. Así que ni me preocupo.

Por lo demás, las cicatrices van cerrando estupendamente y aparte de un pequeño drenaje pendiente en el pecho (me lo hacen allí y cuando vuelvo a casa molesta pero nada que un Nolotil no pueda aliviar) estoy evolucionando no sólo adecuadamente sino mejor que bien.

Ahora que tendríais que verle la cara cuando le dije que ayer estuve bailando. ¿Bailando? ¡Pero si estás convaleciente! Ya, le dije, pero haciendo que tocaba la guitarra eléctrica, así podía seguir encogida sin forzar y la pose quedaba bien. Es que hacía sol y el día invitaba a ser feliz.

Se ha reído y me ha dicho "eres el optimismo personificado".

Me ha encantado.

lunes, 18 de marzo de 2013

Crónica del Hospital - III

Día 7. Jueves. ¡A planta!



El jueves por la mañana "amanecí" sobre las nueve. Sentía una gran opresión en el pecho y casi no podía respirar. Me molestaba todo, las manos hinchadas, el cuerpo entumecido...

Pregunté qué hora era. Las nueve y cuarto, me contestaron. Uf, me puse a hacer cuentas de cuánto tiempo me quedaba para poder moverme.... cuatro días! No sé si lo resistiré, pensaba, tendría que haber una manera más fácil de hacer estas cosas.

¿A qué hora dejan ver a la familia? A las diez de la mañana... uf! tres cuartos de hora...

Durante ese tiempo viene el médico de Rea, me hace un examen y me dice que me van a dejar subir a planta. Vaya, la cosa mejora.

También viene a verme Jesús. Me cuenta que al final me han quitado los ganglios de la axila, no sé si es porque aún tengo algo de anestesia o qué pero me lo tomo con muchísima calma.

Cuando dan las diez aparecen Pedro y  mi hermana. Ella es la primera que se pone al telefonilo con el que te comunican.

-  ¿Hay un telefonillo? Anoche no lo ví, la enfermera me mira con extrañeza.

Y eso que seguro que con el cambio de turno no asistió a mi numerito.


- ¿Qué tal estás?

-  Bien, bien... que subais a esperarme a la habitación que me suben a planta.

Supongo que Ana piensa que sigo bajo los efectos de la anestesia porque pregunta extrañada

-  ¿Seguro que subes a planta?

-  Que si, que me he portado fenomenal y el médico dice que ya puedo subir.

Noto la alegría en su voz.

Hablo también con Pedro, él también está contento. Y yo... y eso que casi no puedo respirar.


Me suben a planta donde aún está la vecina, afortunadamente le han dado el alta, aunque ella no está conforme. Seguro que los médicos se equivocan, dice, que no está tan bien como ellos creen. Se va con gran estruendo de bolsas, hablando a gritos con su marido y haciendo todo el ruido posible. Estoy convencida de que se está vengando porque cada vez que roncaba alto yo ponía la televisión para despertarla.... duelo en O.K. Corral, jajaja.

Durante el día se me hace difícil respirar con la faja, la hinchazón, la anestesia... entro y salgo del sueño y voy contando las horas que faltan hasta el domingo. Interminables.

Viene a verme el cirujano plástico. Me dice que todo ha ido bien, que descanse y no me mueva. Que el lunes por la mañana si todo va bien me dejarán levantarme y el martes a casa. Me animo, hay fecha para mi libertad.

Hago cuentas de nuevo y me doy cuenta de que va a ser un día difícil. Así que decido no pensar en el lunes, ni en el domingo, sino en llegar sin moverme hasta la noche.

Luego el día se va haciendo aún más difícil, intento aguantar la próxima hora. A ratos me planteo sólo resistir el cuarto de hora siguiente.

Por la tarde llega mi nueva compañera de habitación, a ella la operarán al día siguiente. Yo sigo entrando y saliendo del sueño e intentando resistir. Cuando oscurece pienso que he sobrevivido a ese día y que seguro que es el día más difícil de todo este proceso. Si lo he conseguido, el resto será más fácil, seguro.

Durante el día me han dado de comer cosas líquidas y las he tolerado bien. El brazo empieza a deshincharse...

Me acuerdo mucho del muy doloroso post-operatorio de la pierna. Al menos, me digo, ésto no duele prácticamente nada.

Al final no he tocado la morfina, pero como la tienen "atada" con llave, tampoco se la ha podido llevar Pedro al descampado de al lado para venderla y ganarse un sobresueldo. Se la llevan intacta.... Ya es de noche. He aguantado.