Hola a todos.
Esta semana he estado un poco vaga. Pero es que hace tan buen tiempo que lo único que me apetece es estar recargando mis pilas que funcionan por energía solar.
Después de un fin de semana campestre (subimos los dos días a la sierra) en el que ¡por fin! un año después he vuelto a poder andar un ratito entre árboles, estoy con el ánimo por las nubes. Aunque escogimos rutas aptas para niños que apenas saben andar -había varios- os lo creais o no, a mi me parecieron auténticas carreras de campo a través. Menos mal que mis bastones no se habían oxidado por falta de uso y me hicieron un buen apaño.
El domingo intentamos la Boca del Asno. Para quienes la conoceis es una ruta facilísima. Muy, muy agradable, transcurre paralela al curso de un pequeño río que iba lleno de agua, cantarín y relajante a la vez. Anduve por lo menos un kilómetro, con todas las dificultades que pude encontrar: subidas, bajadas, raíces de árboles que sobresalían del suelo, arroyuelos que había que saltar.... aún así sólo tardé unos cincuenta minutos, mejor marca personal de la temporada.
El vermú posterior en terracita al sol frente a paisajes de montañas nevadas os podéis imaginar, sabía a néctar de los dioses con luz estroboscópica dentro.
El lunes, vuelta a la normalidad. O lo que es lo mismo en mi caso, al cirujano plástico. La herida del abdomen sigue sin cerrar, se está quedando una cicatriz chuchurría y además es un rollo ir por la vida con una herida abierta (sin ir más lejos, intentad andar un kilómetro encorvados sobre un bastón.... acabais agotaítos del tó), por lo que al final "hemos" decidido que este jueves me harán unos pespuntes.
Como se lo toman en serio, han tenido que pedir un favor a un amigo. La actual política de recortes hace que le estén quitando horas de quirófano a mi cirujano, así que ha tenido que ir mendigando "un quirofanito pa poder coseeeeer, payooooo". Me han citado mañana -jueves, repito- a las once y en ayunas. Me darán anestesia local, me coserán y para casa. Parece que unos puntos no servirían porque se volvería a abrir por la tensión de la zona (a que parece la franja de Gaza?). Por mi cuenta y para ayudar he decidido que hay que ponerse a dieta. Que cuando comemos un poco de más a vosotros se os hincha la barriga y a mi se me abre la cremallera y no es plan.
Además llevé la canica. Y no valía. Era demasiado grande. Aunque creo que era un excusa. Han considerado que a una Marquesa como yo, lo de la canica le queda demasiado.... vulgar. Así que me han sugerido perlas (de pendientes), piedras preciosas (es decir, que sean muy bonitas) o similar.
Tengo un comando que me ha recogido piedras y conchas de la playa. Y por si acaso, miraré en las joyas de la abuela a ver si encuentro un diamante que se me haya pasado por alto.
Del resto, ninguna noticia. Y tan ricamente que estoy viviendo como si no hubiese noticia que esperar. Disfrutando de la luz, el sol y la alegría.
Muchos besos, que a mi la primavera -cuando es primavera- me pone sentimental y cariñosa. O sea, mi estado natural.
Esta semana he estado un poco vaga. Pero es que hace tan buen tiempo que lo único que me apetece es estar recargando mis pilas que funcionan por energía solar.
Después de un fin de semana campestre (subimos los dos días a la sierra) en el que ¡por fin! un año después he vuelto a poder andar un ratito entre árboles, estoy con el ánimo por las nubes. Aunque escogimos rutas aptas para niños que apenas saben andar -había varios- os lo creais o no, a mi me parecieron auténticas carreras de campo a través. Menos mal que mis bastones no se habían oxidado por falta de uso y me hicieron un buen apaño.
El domingo intentamos la Boca del Asno. Para quienes la conoceis es una ruta facilísima. Muy, muy agradable, transcurre paralela al curso de un pequeño río que iba lleno de agua, cantarín y relajante a la vez. Anduve por lo menos un kilómetro, con todas las dificultades que pude encontrar: subidas, bajadas, raíces de árboles que sobresalían del suelo, arroyuelos que había que saltar.... aún así sólo tardé unos cincuenta minutos, mejor marca personal de la temporada.
El vermú posterior en terracita al sol frente a paisajes de montañas nevadas os podéis imaginar, sabía a néctar de los dioses con luz estroboscópica dentro.
El lunes, vuelta a la normalidad. O lo que es lo mismo en mi caso, al cirujano plástico. La herida del abdomen sigue sin cerrar, se está quedando una cicatriz chuchurría y además es un rollo ir por la vida con una herida abierta (sin ir más lejos, intentad andar un kilómetro encorvados sobre un bastón.... acabais agotaítos del tó), por lo que al final "hemos" decidido que este jueves me harán unos pespuntes.
Como se lo toman en serio, han tenido que pedir un favor a un amigo. La actual política de recortes hace que le estén quitando horas de quirófano a mi cirujano, así que ha tenido que ir mendigando "un quirofanito pa poder coseeeeer, payooooo". Me han citado mañana -jueves, repito- a las once y en ayunas. Me darán anestesia local, me coserán y para casa. Parece que unos puntos no servirían porque se volvería a abrir por la tensión de la zona (a que parece la franja de Gaza?). Por mi cuenta y para ayudar he decidido que hay que ponerse a dieta. Que cuando comemos un poco de más a vosotros se os hincha la barriga y a mi se me abre la cremallera y no es plan.
Además llevé la canica. Y no valía. Era demasiado grande. Aunque creo que era un excusa. Han considerado que a una Marquesa como yo, lo de la canica le queda demasiado.... vulgar. Así que me han sugerido perlas (de pendientes), piedras preciosas (es decir, que sean muy bonitas) o similar.
Tengo un comando que me ha recogido piedras y conchas de la playa. Y por si acaso, miraré en las joyas de la abuela a ver si encuentro un diamante que se me haya pasado por alto.
Del resto, ninguna noticia. Y tan ricamente que estoy viviendo como si no hubiese noticia que esperar. Disfrutando de la luz, el sol y la alegría.
Muchos besos, que a mi la primavera -cuando es primavera- me pone sentimental y cariñosa. O sea, mi estado natural.
¡OJ KIERO!
>> Así que me han sugerido perlas
ResponderEliminarYa veo a alguien haciendo uso de los "fondos de reserva" ;-P
Nada, nada, que te cierren bien la cremallera esa (ya puestos, ¿podrian ponerte una de verdad para poder hacer real la metafora pantagruelica?), y a seguir entrenando...
La siguiente ocasion un objetivo retador: rutas para niños de 3 a 5 años.
Un abrazo.
Lo de la cremallera me tienta.... quedaría la mar de gracioso.
ResponderEliminarLo de la ruta para niños de 3 a 5 años me da miedo, a ver si voy a pasarme, mejor de dos y medio a tres, poco a poco, no crees?
Jeje, pues a atacar la franja de Gaza se ha dicho!!!
ResponderEliminarDe las rutas de niños a bajar las pistas de colores de Aspen... ya verás!!!
Muacsssss
Nada nada, subiendo el nivel de rutas muy poquito a poco, así aprovechas a hacer un poco de niña, que nunca viene mal, jajaa Si si, mejor cerrar cuanto antes la franja de Gaza, que lo de ir con la cremallera abierta no nos favorece a nadie, jajajaaaa
ResponderEliminar:*
me parto contigo...tu subiendo a la Sierra y yo este finde lo maximo ha sido andar por la ciudad (eso so,Dehesa de la Villa a traves-andando desde casa-y hasta metro Valdezarza,no está mal? ---tengo que volver a hacer ejercicio,estoy empezando a andar mal)
ResponderEliminarpues nada mañana a quedar perfecta...te llamaré
Pues vaguea Sol, es una de mis actividades favoritas, ver como pasa la vida como si tal cosa.
ResponderEliminarSeguro que el pespunte queda precioso. Lástima que la novia añosa de Di Caprio tirara la esmeralda por la borda. Te habría quedado preciosa en el ombligo. Bueno, cada vez queda menos para que puedas ir a buscarla en una de tus excursiones al fondo del mar cual la Sirenita.
Seguro que mañana todo va fenomenal. Y a la salida baja la antena y a aprovechar el sol.
A este post llego un poco tarde, pero quería decir que he visto el tesoro de conchas y piedras para lucir en tu ombligo. Existe. Doy fe.
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